La sesión se divide en dos partes (tres si cogéis la opción de salir los hermanos y padres). Una primera parte donde fotografiamos al cumpleañero en un escenario neutro para mantener un recuerdo del momento de vida en el que están. En la segunda parte pasamos a la acción y vamos a celebrar el momento. No tiene por qué ser con una tarta, de hecho hay niños a los que no les gusta mancharse, pero tenemos alternativas para celebrar sin manchar...je,je,je. Juntos veremos cual es la mejor opción para el cumpleañero y su familia.